Sin duda lo que más me gusta de mi trabajo de las mañanas es el trayecto.
Sí, habéis leído bien, el trayecto, es decir el intervalo temporal que transcurre desde que salgo de casa hasta que llego a la oficina y a la inversa, de la oficina a casa.
En esos ratos tengo toda la libertad, y os aseguro que son mis momentos de ocio preferidos durante la semana :)
Uno puede hacer del camino al curro una delicia o un agobio. Yo he decidio disfrutarlo.
Desde que vivo en Meliana (ya va para un año) tengo 20 minutos en metro hasta el centro de Valencia y 20 minutos más de paseíto hasta el trabajo.
Los ratos de metro los aprovecho para leer. En este 2007 he leído más de 15 libros, ya que durante el resto del año (ahora en agosto tengo las tardes libres) trabajo también por las tardes y eso me regala más tiempo para dedicarlo a la lectura. Había perdido el hábito de leer, y desde que tengo el privilegio de viajar 20 minutos en metro, lo he recuperado, y eso me encanta.

El paseo de 20 minutos, al principio me parecía una eternidad... Pero en cuanto empecé a ir y venir todos los días me di cuenta de que es genial. En mis paseos matinales coincido con mucha gente que va a trabajar (o vuelve) a la misma hora que yo. Tengo localizado el punto exacto (más o menos) en que me cruzo con personas a las que no conozco de nada, pero en las que me fijé un día y dio la casualidad de que al día siguiente volvienron a coincidir conmigo, y al otro día y al otro... la mayoría de ellos quizás van tan dormidos o agobiados que ni saben que les "
conozco" :D pero me encanta comprobar día tras día que siguen la misma rutina que yo.

Por mi camino cruzo dos ex-cines en los que disfruté innumerables pelis, e incluso la Mostra del 25 aniversario en la que estuve acreditada como prensa :)
Os he fotografiado los ex-cines ABC Martí, que llevan cerrados ya una temporadita :( pero también paso por delante del antiguo Acteón, en el que ya están acabando la reforma para poner no se qué negocio, bastante menos atractivo que el cine que fue en tiempos...
Sigo mi camino contando personas y observando el paisaje, viendo cómo crecen hojas nuevas en primavera y cómo caen al otoño siguiente...

Y cuando llego a la siguiente calle ya son casi las 9, ¡la hora de entrar al cole! :) Ese es otro de los momentos cumbre. En el camino paso por delante de un cole y dos guarderías, es una zona muy escolar :D y es divertidísimo ver a las mamás haciendo los 100 metros lisos empujando carrito, o el típico adolescente chulito que va al cole con su mp3 enchufao a la oreja, o incluso la multimamá, una señora que lleva diariamente nada menos que ¡5 niños! y encima está embarazada... yo lo flipo :S esa señora suele pararse después de dejar a los niños a hablar con otra multimamá de 4 retoños...
En resumen... me encanta observar la vida en la ciudad. Ahora en agosto muchas de esas actividades diarias están reducidas, no hay cole, las guarderías cerraron por vacaciones la semana pasada, me han cambiado los horarios de los metros... Pero aún así merece la pena observar... porque luego llegas a la oficina y sólo hay papeles y papeles por todos lados... la ciudad espera fuera ;)
