jueves, 23 de mayo de 2013

ACTUALIZACIONES INTERMITENTES...

Siempre me ha gustado escribir. Desde que tengo uso de razón he imaginado historias, las he escrito y me las he leído solo yo. 

Con el tiempo hice un blog y luego este y otro y otro más y, durante mucho tiempo compartí y di salida a todo lo que pasaba por mi cabeza, bien fueran historias inventadas, paranoias histórico-políticas, opiniones o anécdotas de mi vida. Y luego la red cambió y yo también y poco a poco fui siendo consciente de que todo, absolutamente todo lo que escribes en abierto, puede leerlo alguien.

El lenguaje se inventó para comunicar. Primero el oral y luego el escrito. Desde luego quien más habla o quien más escribe no es quien más tiene que contar, de hecho las palabras vacías pueden ocupar mucho espacio... pero el hecho es que gracias a este blog conocí a mucha gente, gente que tenía sus propios blogs y que, con el tiempo los fue abandonando. 

Lo raro es que un blog se mantenga en los tiempos actuales. Ser fiel a tu blog cuando las redes sociales atacan, resulta complicado. Para mantenerlo necesitas sentarte, pensar, vaciar tus pensamientos y eso lleva bastante tiempo. 

Al principio no entendí de qué iba twitter, y desde que lo descubrí, parece que el blog está un poco más parado. No por falta de ideas sino por otros factores:

  • La inmediatez de resumir en 140 caracteres lo que en otros tiempos me llevaría párrafos y párrafos de disertaciones, es muy atractiva y frena el ansia de comunicar... Es un "pensat i fet" que se dice por aquí: se te ocurre algo, lo resumes, lo subes y te olvidas.
  • El saber que lo que escribes lo lee gente y que con este nick que antes era casi anónimo me identifica cualquiera que me conozca un poco, hace que ya no me atreva a escribir muchas cosas que pienso y que no puedo compartir para no herir sensibilidades o dejar entrever más de lo que gustaría.
  • El tiempo es un bien escaso y lo que me llevaría 15-20 minutos de explicar en un buen post, lo resumo en 15-20 segundos en un tweet (por mediocre que quede).
  • Si necesito difusión, twitter es mucho más rápido...
Y supongo que si me empeño me salen otras mil razones... 

Pero soy una romántica y amo este pedacito de red, así que voy a seguir por aquí, o al menos voy a intentarlo... Si las flores de mi balcón subsisten con poca agua, me vais a permitir que el blog siga por aquí aunque lo "riegue" menos que antes ;)

miércoles, 3 de abril de 2013

LA PARADOJA DEL TIEMPO LIBRE

Tener tiempo libre puede ser una bendición o una tortura. 

Para mí estos días de vacaciones son una bendición. Me da tiempo a relajarme, a pensar, a leer, a escribir, a quedar con gente... y quizás hasta se me queden cortos.

Sin embargo, el estar en el paro, por breve que sea el periodo (y desgraciadamente en los tiempos que corren, no suele ser breve) es una verdadera tortura. Aunque tengas alicientes. Aunque llenes tu vida con actividades de ocio. Aunque te embarques en mil proyectos. Creo que hay pocas cosas peores que estar desocupado sin querer estarlo.

Hay situaciones desagradables como trabajar sin cobrar, que padezco habitualmente y que añaden un plus de estrés a cualquier trabajo, por mucho que te guste y muy bien que te lleves con tus compañeros. También la de no saber hasta  cuándo te durará el trabajo, que te crea inestabilidad y te impide centrarte y construirte una vida más o menos organizada...

He pensado estos días en la paradoja del tiempo libre, porque me he dado cuenta de que desde que estoy estable en mi puesto de trabajo, gran parte de mis momentos de ocio, conversaciones vacacionales y ratos de relax, he quedado con compañeras de trabajo. El trabajo, hoy por hoy, es una parte fundamental de mi vida social. Si me quitaran mi trabajo, me quitarían parte de la materia prima de mi vida: perdería de un golpe un estímulo intelectual y personal y a gente fundamental en mi vida en estos momentos, me tocaría rehacerme, cambiar el chip y volver a empezar... y todo lo que te quitan de un plumazo, dudo bastante que lo recuperes con un empleo de subsistencia en condiciones míseras y con gente a la que aún no conoces...

Disfrutar el tiempo libre es fácil cuando sabes que algo te espera al final. Aunque te dé pereza volver a las trincheras. Aunque tengas que madrugar y hacer trabajo extra en casa. A pesar del estrés y el malestar emocional que se genera...

Creo que los políticos y la gente que legisla en este país no ha entendido todavía que el trabajo es mucho más que ganar dinero. Me duele mucho ver cómo se desmoronan personas estupendas por el hecho de perder sus empleos. Y cómo, cuando consiguen por fin una nueva ocupación, les dan igual las condiciones laborales, pues de un modo u otro, necesitan un trabajo para dar sentido a sus vidas y sentirse otra vez útiles.

El cambio en la legislación hace que cada día más gente pierda su empleos, que cada vez la gente sea más infeliz y que, independientemente de tener o no trabajo, se le quiten las ganas de luchar.

Creo que los cambios en las leyes laborales se hicieron, precisamente, para sustituir a trabajadores orgullosos y luchadores por empleados sumisos que tienen miedo de perder su puesto de trabajo. No sé adónde nos llevará todo esto, pero la verdad es que no me gusta nada.

sábado, 23 de febrero de 2013

LAS "YO" QUE PUDE SER...

Hace mucho tiempo empecé un post con este título. Pero nunca llegué a terminarlo... Deseché el borrador y eliminé cualquier resquicio de él que quedaba en mi cabeza...

Hoy me ha venido a la mente y me he puesto a buscarlo. No sabía si lo había llegado a publicar, pero después de revisar toda la lista de posts, he vito que no estaba.

Lo más parecido que he encontrado es este titulado "El efecto mariposa", y es de 2010. 

He pensado muchas veces que la "Yo" que quería ser cuando tenía 10 años, dista bastante de la yo que soy ahora con cerca de 35, pero la "Yo" que quería ser con 20 años, tampoco se hubiera llevado muy bien con la que deseaba ser con 10...  

Hay tantas versiones de uno mismo como momentos tiene la vida. Hay tantas encrucijadas, decisiones y estados de ánimo que pienso que, en quién somos al final, influyen nuestras decisiones, el azar, la gente que conocemos, el entorno que nos rodea, nuestra actitud... y tantas, tantas cosas que es imposible saber si la "Yo" que querría ser dentro de 10 años tendrá mínimamente algo que ver con la "Yo" que voy a ser entonces... o con la que soy ahora.

Hasta ahora siempre ha habido unas constantes en mi existencia y creo que son las que cimentan mi día a día. Aún así, hay cosas que cambian, y si no echadle un ojo a este post: "internet como prótesis", es de 2011; si alguien llega a leerlo, notará que algunas cosas han cambiado bastante desde entonces ;)

martes, 12 de febrero de 2013

AGUJAS EN EL PAJAR

Aunque a ratos nos empeñemos en no verlas, siempre hay agujas en el pajar, incluso otras cosas valiosas que no pinchan...

Cuando todos los estímulos que nos bombardean a diario son negativos, cuesta un mundo ver las cosas buenas.

Y cosas buenas siempre hay. Hay sonrisas, gente que merece la pena, gestos... Incluso paseando por la calle hay escenas tiernas, instantes bellos que se pierden para siempre cuando estamos totalmente focalizados en lo malo... Porque sí, malo también hay, y mucho, pero eso no hay que esforzarse tanto para verlo, porque cae por su propio peso...

Llevo unos días retándome a mí misma a encontrar las cosas bonitas de cada día, los instantes únicos y especiales que me rodean y a los que normalmente no presto atención. Y hace una temporada decidí intentar no teñir de negro un día completo por un hecho puntual negativo o una noticia desalentadora. Quiero aprender a relativizar...

No todo es negro, quizás gris oscuro sí, pero no por ello hay que vivir amargados.

Hay que luchar para cambiar el rumbo de las cosas, no perder el ánimo por completo y seguir adelante. Queda mucho camino por delante y aún tenemos que dar mucha guerra ;)

viernes, 18 de enero de 2013

TIEMPOS DIFÍCILES...

Desde hace un tiempo, da la impresión de que todos caminamos sobre arenas movedizas... o quizás sobre un lago helado del que no sabemos con exactitud el peso que soportará... Y así nos obligan a avanzar, arriesgando nuestra integridad a cada paso. Nos hacen cargar con más y más peso y al final, no sabemos como, seguimos adelante...

Este país es un gran lodazal en el que unos pocos flotan y una gran mayoría va con el lodo por la cintura, por el cuello o directamente se ahoga... Y mientras nuestros derechos se pierden, quizás para siempre, de manera inversamente proporcional, la riqueza de algunos aumenta a pasos agigantados...

Gritar, patalear y quejarse está permitido, es más, debería ser obligatorio. Ahora falta que aquellos que deberían escuchar los abucheos, sean capaces de recuperar la dignidad que nunca tuvieron y quitarse de en medio... Pero eso ya sería ciencia ficción, y la mayoría no creemos en los Reyes Magos...