jueves, 16 de enero de 2014

SUMERGIRSE EN LAS PROFUNDIDADES...


Quedarse en lo superficial es cada vez más frecuente. Queremos abarcar tanto, ser tan multitarea, que resulta que no profundizamos lo suficiente en las cosas...

Me pasa últimamente que tengo tantas cosas que hacer y el tiempo es tan limitado que no llego. A nada. Pero tengo que llegar, porque los plazos no vuelven atrás.... Y a veces no me siento del todo satisfecha con los resultados que obtengo, y me doy más cuenta de que necesito centrarme más.

Cuando disponía de todo el tiempo para mí, profundizaba y me concentraba con facilidad. Ahora, hay tantos frentes abiertos (algunos de ellos frentes en toda regla, con trincheras y todo) que me llueven por todos los lados... Y esos no llego son cada vez más reales...

miércoles, 1 de enero de 2014

COSAS

Las cosas se rompen.
Aunque sean recuerdos.
Aunque creas que son importantes.
A veces también se pierden.
O te las roban.
El caso es que hay veces en que crees recuperar algo que te recuerda mucho a alguien y sólo consigues hacerlo desaparecer...
Las cosas no te devuelven a las personas. Cuando alguien se va, se va para siempre...
Anoche mi abuela me decía la lástima que le dio cuando, pasando junto al contenedor vio fotos esparcidas por el suelo, pisadas y sucias. Fotos antiguas de personas sonrientes que, probablemente ya no existían. Me contaba el miedo que le da estar toda una vida reuniendo objetos y cosas que, cuando ella ya no esté acabarán esparcidos por cualquier suelo o ardiendo en un vertedero...
Las cosas son solo cosas. Y acumularlas es un sinsentido... No obstante acumulamos sin pensar por qué ni para qué...
No pienso hacerme propósitos, pero puede que fuera interesante des-acumular todo lo superfluo que puebla mis cajones, armarios y trastero...

sábado, 14 de diciembre de 2013

DENTRO DE LA BURBUJA

Vivimos dentro de una burbuja. Todos. Cada uno dentro de la suya. Nos movemos en nuestro entorno inmediato y, aunque es cierto que la inmediatez de las nuevas tecnologías nos acerca otras realidades, no dejan de ser eso "otras realidades"... las realidades de los otros, de las que somos (in)conscientes.

Lo más cerca que estamos de otras realidades es lo que nuestra imaginación, generada a partir de imágenes de lugares inexploradas y testimonios ajenos, puede crear y, desde luego, seguramente no tendrá nada que ver con aquellas realidades. 

La construcción de la realidad, como la del significado tiene algo que ver con el entorno, pero tiene un importante componente de nosotros mismos, de cómo percibimos. Tiene que ver con nuestras ideas preconcebidas y con nuestras experiencias vitales. Sí, hay quien se enfrenta a su realidad como si fuera un campo de batalla y quien la afronta con una sonrisa en la cara, independientemente de las condiciones objetivas de su realidad. Así que día a día vamos construyéndonos una "realidad" mucho más subjetiva de lo que "objetivamente" podría parecernos...

Con esto no sé bien qué quiero decir, simplemente he escrito en este post las cosas que me pasan por la cabeza últimamente. Escribo desde mi burbuja, no sé si lo que he escrito lo comprende o comparte alguien más. Se admiten sugerencias ;)

sábado, 23 de noviembre de 2013

Empecé a escribir este blog hace seis años y pico y si releo muchos de los posts que escribí, especialmente al principio, me entra risa.

Después de esos seis años y pico y más de 300 posts, cada vez me cuesta más escribir. Influyen bastante las idas y venidas de la "realidad" y que, como solía decir alguien, lo urgente siempre quita tiempo a lo importante, y al final se nos va el tiempo en tonterías...

Y lo peor es que no aprendemos. Ni de las grandes lecciones de la vida, ni de las pequeñas, y lo único que nos queda es nuestro día a día, y momentos bonitos que nos aportan paz.

Nuestra mente, acostumbrada a seguir siempre los mismos caminos, va siempre a las mismas respuestas ante las mismas preguntas y así vivimos dando vueltas en círculo toda la vida... pienso que conviene intentar reenfocar la realidad para encontrar lo realmente importante, o al menos tratar de encontrarlo...

miércoles, 23 de octubre de 2013

ESTIÉRCOL

Al bajar del metro, después de la concentración, he notado en el aire un profundo olor a estiércol. Es algo que a veces pasa (eso que tiene vivir en un pueblo de L'Horta Nord), pero no por ello resulta menos desagradable.

Según iba avanzando, me he dado cuenta que, un rato después, ya no notaba ningún olor extraño, lo cual no implicaba que ya no estuviera ahí... Es lo que tiene la tolerancia... Pasa igual con el olor del estiércol que con el recorte de derechos; cuando pasan unas semanas, unos meses o unos años, ya nadie se acuerda de la cantidad de mierda que tenemos alrededor...

Supongo que esta curiosa reflexión me ha venido a la cabeza hoy en concreto porque me doy cuenta de que vamos tolerando cada vez más recortes, más cargas y más cosas desagradables y seguimos adelante... 

Aún tenemos que escuchar que no estamos tan mal y que no podemos quejarnos. Sí, es cierto, podríamos estar peor, muchísimo peor, pero no nos olvidemos que no hace tanto estábamos bastante mejor. No entiendo por qué hemos de compararnos siempre con los que están peor y no luchar para que esos que están peor estén, como mínimo, igual que nosotros...

También cada vez estoy más convencida de que el bien común no existe. Lo que es bien para muchos es mal para unos pocos y si además, esos pocos tienen el poder, está claro hacia dónde se inclinará la balanza. Es difícil hacer como que se lucha por todos y tratar de cubrirse las espaldas porque al final, cuando haces eso, siempre dejas con el culo al aire a alguien...