
El hecho es que de las 24 horas, si empleas 8 en dormir (como recomiendan) y 8 en trabajar, más la ida y vuelta del trabajo (pongamos 1 hora), te quedan 7 horas. Si de esas 7 horas, le quitas un par para comer y cenar y una más para levantarte, ducharte y arreglarte... siguen quedando cuatro.
Eso siempre es en teoría, porque en la práctica nadie duerme 8 horas y a nadie le sobran 4 horas para dedicarlas a cosas varias.
¿En qué se nos va el tiempo? Porque a la hora de la verdad, nadie tiene la sensación de "tocamiento hueval continuo", sino que más bien se nos van los minutos casi sin darnos cuenta...
A mí me pasa que cuando me concentro en una tarea, el tiempo pasa muy deprisa. Suelo calcular que tardo x horas en hacer algo que luego me lleva unas x+2 horas, con lo cual casi todas las tardes acabo saliendo más tarde del despacho... Eso unido a los interminables minutos acumulados de esperar al metro (no menos de 20/40 minutos diarios entre los cuatro viajes) hace que mis 4 horas queden seriamente afectadas...
Así que he empezado a reinterpretar mis mañanas libres. Sobre todo las estoy empleando en trabajar y leer libros de trabajo, pero reconozco que sin horarios y en casa se trabaja mejor, el ritmo es diferente... pero al final las horas que tienes son las mismas.