
Si este año no hubiese sido bisiesto, hoy sería martes 13... y entonces tocaría hablar de supersticiones, gatos negros, escaleras bajo las que no pasar, saleros que se caen, espejos que se rompen...
Sin embargo, este mes el trece caerá en miércoles; ni en martes (ni te cases ni te embarques) ni en viernes (como en la clásica película de terror en la que un tío con máscara de hockey perseguía a un grupo de jóvenes)...
Así que puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que este mes tanto el martes como el trece, no llevarán el apellido de "mala suerte".
En todo caso, lo único malo del día de hoy es el calor que está haciendo en Valencia... por suerte hace una semana nos compramos un aire acondicionado portátil, cuyo único inconveniente es el ruido que hace.
Desde que el refrescante aparato comparte mis "tardes libres", he concluido que un ruido constante de fondo es bastante menos molesto que sudar a la luz del flexo, así que vamos a ver qué tal se da mi (antepenúltima) tarde pre-vacacional...




