lunes, 19 de octubre de 2009

"NO MIREN A LA VÍA"

Yo no sé si alguien, aparte de mí, recuerda la genial primera secuencia de "Tesis", de Alejandro Amenábar. Me consta que la mayoría de la gente se queda con una idea general de la película...

Sin embargo cuando la vi por primera vez, se me grabó a fuego: Ángela, la protagonista, viaja en el metro. De repente éste para en seco y la megafonía indica a los pasajeros que han de abandonar el vagón, mientras los empleados desalojan la estación y dicen cosas como "No miren a la vía"... la mayoría de los viajeros del tren mira a la vía, y es que, aunque saben que van a ver un cadáver atropellado, el influjo es tan fuerte que no lo pueden evitar...

Os preguntaréis a qué viene esto a estas alturas de la película. Al fin y al cabo Tesis se estrenó hace casi 15 años...

El jueves pasado iba en un tren que pasaba a una velocidad anormalmente reducida por un paso a nivel sin barreras. Eso es ya de por sí sospechoso... según avanzaba, era fácil distinguir policía, bomberos, cámaras de televisión y gente apelotonada a ambos lados de la vía... no había que pensar mucho más, 2+2 suelen ser siempre 4... sin embargo, me sorprendí a mi misma mirando en todas direcciones, buscando involuntariamente lo que sabía que iba a encontrar... bajo una sábana metalizada, asomaba un brazo ensangrentado... y desde el vagón cientos de viajeros pegados al cristal, íbamos buscando una evidencia sin la que perfectamente habríamos podido deducir lo que había pasado...

Sinceramente no me considero macabra, no me llaman la atención las escenas de violencia y me resultan ciertamente desagradables muchos noticiarios... sin embargo el otro día miré junto a las vías como todos los demás.

2 comentarios:

lady dijo...

es que a veces llaman la atencion y te quedas mirando, y preguntandote que habria pasado, yo no me hubiera atrevido ccreo.aunque nunca e estado en una situacion asi.

Cora dijo...

uff, que cosas... jo, yo soy muy sensible para esas cosas, creo que mi miedo a ver lo que no quiero ver hubiera ganado a la curiosidad. un beso Ana.